Bienestar Digestivo

Somos lo que comemos, pero no somos nada si no somos capaces de digerir y absorber los nutrientes que ingerimos. De ahí la vital importancia de la salud de nuestro sistema digestivo.

Hay muchos componentes de la digestión: desde tu tracto digestivo (boca, estómago, intestino) a los órganos y glándulas accesorias (hígado, páncreas, glándula salivar, etc.), incluyendo la respuesta emocional (el estrés y sistema inmune) que también afectan a la digestión.

Es importante que todo funcione en armonía ya que si uno de estos componentes está fuera de lugar puede crear un efecto en cadena que afecte a los otros procesos digestivos.

La flora intestinal también es algo en lo que debemos centrarnos. La disbiosis bacteriana (o la falta de equilibrio entre tus microorganismos buenos y malos) también causa problemas como candidiasis, flatulencia, malabsorción, intolerancias, inmunodepresión, trastornos del humor, fatiga, niebla mental, antojo de dulces, exceso de peso, eczema, etc.

La fibra es el mejor aliado para tu digestión, ya que es el alimento de tus bacterias beneficiosas y esto además ayuda a otras alteraciones como por ejemplo: estreñimiento, diverticulosis, diarrea, síndrome del intestino irritable, etc. Por ello una dieta basada en vegetales que es rica en fibra, es ideal para tener una digestión feliz.

Una consulta nutricional puede ayudarte a descubrir la causa de tu malestar digestivo y encontrar un patrón dietético que se ajuste a ti. ¡Una digestión eficiente puede marcar la diferencia en tus niveles de energía, tu respuesta inmune, tu capacidad de concentración y un largo etc!